Hoy no tengo tema, simplemente pienso dejar fluir lo que salga, controlar que salga bien y nada más, hoy el botón "editar" se quedará meditabundo a ver si fue que lo olvidé o si me resentí con él por darme la oportunidad de corregirme a mi mismo. No fue ni lo uno ni lo otro.
A veces cuando suenan determinadas canciones, los recuerdos afloran en mi mente, pienso en lugares, en personas y sentimientos que he vivido mientras sonaba de fondo esta o aquella canción de cualquier fulano. No siempre es bonito, no siempre se da, pero cuando sucede es extraño y placentero al mismo tiempo, me siento bien por poder recordar bastantes situaciones que marcaron mi vida, pero en otras ocasiones la melodía ejerce sobre mí una gravedad exagerada contra la cual no puedo luchar, y me repliego hasta mis cimientos a realizar un análisis exhaustivo de la situación.
Pensar siempre me ha ayudado a comprender el mundo, a entender situaciones en las cuales me involucro activa o pasivamente; ha sido una herramienta constante en el día a día y no es como un bombillo que se pueda apagar. Pero pensar también me lleva por caminos siniestros que no me gusta recorrer solo, o sin una certeza de que solamente son fantasías de un cerebro aburrido o poco estimulado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario